Cambia. Motivación para salir de tu zona de confort.

Cambia

Si quieres modificar algo de tu vida, cambia. No eres un árbol para echar raíces.

Limpiando mi disco duro encontré esta reflexión, recuerdo que la leí en una publicación de Facebook, pero no como la encontré ni de quien es, pero al volverla a leer me recordó lo mucho que he pasado para llegar hasta donde estoy. Es para todos aquellos que les cuesta mucho cambiar. Espero les guste.

Cambia.

Pero empieza despacio, pues la dirección es más importante que la velocidad. Siéntate en otra silla, al otro lado de la mesa. Más tarde, cambia de mesa. Cuando salgas a la calle, ve por la otra acera. Después cambia de ruta, camina con calma por otras calles, observando con atención los lugares por donde pasas.

Coge otros autobuses. Por un tiempo, cambia tu forma de vestir; regala los zapatos viejos e intenta andar descalzo unos días, aunque sea en casa. Tómate una tarde entera para pasear libremente, oír el canto de los pájaros o el ruido de los coches. Abre y cierra cajones y puertas con la mano izquierda.

Duerme en el otro lado de la cama.

Después, duerme en otras camas. Ve otros programas de televisión, lee otros libros, vive otros romances, aunque sea en tu imaginación. Acuéstate más tarde. Acuéstate más temprano. Aprende una palabra nueva al día.
Come diferente; escoge nuevos condimentos, nuevos colores, cosas que nunca te atreviste a probar. Almuerza en otros sitios, ve a otros restaurantes, toma otro tipo de bebida, compra el pan en otra panadería. Almuerza más temprano, cena más tarde o viceversa.

Busca lo nuevo todo el día: el lado nuevo, el método nuevo, el sabor nuevo, el gesto nuevo, el placer nuevo, la postura nueva. Escoge otro mercado, otra marca de jabón, otra pasta de dientes. Báñate a otras horas. Utiliza bolígrafos de otros colores. Ve a pasear a otros lugares.

Ama cada vez más, de diferentes formas. Aunque pienses que la otra persona se puede asustar, en l cama propón lo que siempre has soñado hacer. Cambia de bolso, de cartera, de maleta, cómprate otras gafas, escribe nuevos poemas.

Abre una cuenta en otro banco. Ve a otros cines a otros peluqueros, a otros teatros, visita otros museos. Cambia. Y piensa seriamente en conseguir un nuevo empleo, una nueva ocupación, un trabajo más parecido a lo que esperas de la vida, más digno, más humano.

Si no encuentras razones para ser libre, invéntalas: se creativo y aprovecha para emprender un viaje sin pretensiones, sencillo, largo y, a ser posible, sin destino. Experimenta cosas nuevas. Vuelve a cambiar. Prueba de nuevo. Experimenta otra vez. Sin duda conocerás cosas mejores y cosas peores que las que ya conoces, pero no es eso lo que importa. Lo más importante es el cambio, el movimiento, el dinamismo.

Sólo lo que está muerto no cambia, y tú estas vivo.